las nubes de mi mente, la mente en las nubes
en mi cerebro debe de hacer siempre sol, o quizás siempre niebla, bien causada naturalmente o bien como la niebla permanente de los pantanos artificiales del franquismo, quizás haga viento.
la cosa es que no llueve muy a menudo, ¿querrán los desiertos estar más mojados? quizás acepten su condición y sepan que en un pasado fueron mar. sabemos que llueve en nuestras mentes porque caen lágrimas, pues igual que hay desiertos hay monzones. quiero llorar porque llorar me da la sensación que es el reflejo de unas nubes que han acumulado mucho agua y tienen que soltar para hacer crecer y dar vida.
en mi niebla hay humedad anquilosada, no es capaz de ser llanto ni tampoco gozo como el que nos brinda el sol. me siento muy hábil en la niebla, a pesar de ser un lugar donde no te puedes orientar soy capaz de encontrar tanto el gozo como el llanto sin la lluvia ni el sol.
seré acaso un mártir romántico? mientras mi tinta se acoplaba al papel todo esto se esfuma...